Exit/Salida "Atrapado en un museo" (Madrid)

ESCAPE ROOM MADRID

(La cuenta atrás)



Empresa: Exit/Salida (pincha para acceder a la web)

Juego: Atrapado en un museo.

Dirección: C/Jesus del Valle 32, Madrid.

Teléfono: 661-08-10-68

Precio: De Lunes a Viernes hasta las 14:30h./44€, a partir de las 16:00h./55€, Sábados y Domingos/55€. Precio por grupo independientemente del número de personas.

Número de jugadores: de 3 a 5 personas.

Dificultad: 2 de 4 (Normal)



Análisis


Situado a tan solo un kilómetro de Madrid se alza Exit/Salida. ¿Sabéis eso de que las apariencias engañan? pues esta vez tampoco es una excepción. Nada más encontrar el local, te encuentras una puerta pequeña, angosta, a juego con la sala de espera del local. Lo primero que puede que se te pase por la cabeza es que un local tan (aparentemente) pequeño no puede albergar una habitación decente. Craso error.
Que no te engañe ni la estética de los locales colindantes ni la reducida sala de espera. Detrás de ésta, se encuentra una habitación tremendamente divertida, una habitación llamada "Atrapado en un museo".

¿La historia?, simple pero eficaz. Imagina que el vigilante de un museo te encierra accidentalmente en una exposición. ¿Encontrarías la manera de salir?.

Personalmente, teníamos bastantes ganas de ver como estaría decorado este "museo", y la verdad que Exit/Salida cumple. Sin entrar como siempre en detalles para no arruinar la experiencia, nada más entrar en la sala te sientes como en uno de los pasillos de un museo. La decoración de las paredes y los objetos centrales de la sala hacen que hasta te pares a contemplarlos, como si realmente estuvieras llevando a cabo una visita.

Los enigmas/puzzles poseen una dificultad entre fácil y media (podríamos crear un nuevo vocablo para esto, algo así como famedia), nada imposible de resolver pero tampoco como para salir a los 15 minutos; una dificultad divertida y asequible.
La variedad/dinamismo de los enigmas la verdad que se agradece. Las pruebas son bastante entretenidas, y en algunos casos con esa picaresca que te hace pensar que al dueño le encanta reírse de nosotros (en el buen sentido, ¡por supuesto!) ya que tiene un toque canalla que te sacará una sonrisa en más de una ocasión.


La sala esta muy bien aprovechada. El espacio no se siente ni grande ni pequeño, y los objetos que se encuentran en la habitación están perfectamente situados; tanto que algunas pistas están escondidas con mucho ingenio (rebuscadillas, justo como nos encanta).

Aunque no es nada grave y solamente se trata de una opinión personal, ciertas "pistas" están marcadas de una forma un tanto liosa. Supongo que cuantas más salas de escape hacemos, más activa está nuestra mente, pero también mas vicios y manías adquiere. Tanto el Zorro como la Coneja nos hemos acostumbrado a asociar pistas y detalles, y todo aquello que vemos que no forma parte del atrezzo, pensamos que tiene algo que ver con la resolución de los enigmas. Suponemos que (por poner un ejemplo aleatorio), si debajo de una silla encontramos la letra "A" pintada en grande, dicha letra estará asociada con algo de la sala. 

Por otra parte, la relación con nuestra Game Master fue estupenda. La chica que nos atendió, además de darnos las explicaciones pertinentes (como se usan los candados, que cosas no se pueden tocar, como pedir pistas, etc.) tuvo un par de detalles magníficos con nosotros.

El primero es referente a la apertura de la sala. Cuando llamamos para hacer la reserva, nuestra Game Master nos comentó que no quedaba hueco ese día, pero enseguida nos ofreció una solución y, a pesar de que de lunes a jueves solo abren hasta las 21:45h., se quedó hasta las 23:00 (hora que solo está disponible los viernes y sábados) para que pudiéramos jugar. La verdad que fue todo un detallazo.

El segundo detalle fue una vez en el local. El grupo que había jugado antes que nosotros había roto una de las pistas necesarias para poder avanzar en la historia (una faena ya que nos comentó que acababa de comprar la pista por la mañana) y era imposible de arreglar. La primera reacción de nuestra Game Master fue la de ofrecernos la posibilidad de devolvernos el dinero, algo que nos sorprendió ya que pensábamos que como mucho nos daría cita para otro día. Nosotros le preguntamos si no había forma de jugar sin la pista, a lo que nos respondió que no había problema, salvo que sería un poco más fácil de resolver la sala de esa manera, pero no nos importó.

Apunto de entrar en la habitación, a nuestra Game Master se le ocurrió la idea de dejar en la sala el objeto en cuestión que se había roto y, cuando lo encontráramos, decirle por walkie como lo habríamos usado. La idea nos gustó ya que así podríamos completar la habitación del modo en el que estaba pensada.

Sinceramente, estos dos detallitos nos ganaron. Nos sentimos muy a gusto jugando y después de la partida nos quedamos un buen rato hablando con nuestra Game Master de las salas de escape que había repartidas por el mundo. La verdad que la sensación de cercanía que nos dio nos gusto mucho.

Como cosas a destacar, en esta sala ha sido de las pocas veces que vemos que los aseos se encuentran dentro de la propia sala. No es que sea algo muy significativo, pero si es cierto que, personalmente, a nosotros nos saca un poquito de la historia, pero entendemos que es por necesidad, claro.

Conseguimos salir de la habitación a falta de unos ocho minutos, entre risas por tardar tanto en darnos cuenta del último código que, como decimos, está pensado de tal manera para que te diviertas cuando te das cuenta de que has hallado la solución.

En resumen, "Atrapado en un museo" es un habitación que no os podéis perder, ideal para jugar entre tres/cuatro personas. La dificultad no es elevada y varios de los puzzles son bastante dinámicos (nos encanta hacer cosas y tocarlo todo). Exit/Madrid es perfecta para intentar superar el reto que proponen.

Os recomendamos sin duda que vayáis a probarla, y si lo hacéis ¡contadnos que os pareció y si conseguisteis salir!.


Foto final con cara de sueño por las horas que eran



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